4 EJERCICIOS DE ENTRENAMIENTO DIARIO PARA LA MEMORIA Y LA CONCENTRACIÓN:

Practicar de forma regular algunos ejercicios que trabajen la capacidad de atención o la concentración es una forma sencilla de ejercitar la memoria, y, si se plantean como un juego, pueden resultar divertidos. Ello permite, además, conocer una serie de técnicas para memorizar o recordar datos que podemos aplicar en la vida diaria.

A continuación te proponemos cuatro ejercicios concretos, para que puedas empezar a practicarlos ya:

1. VISUALIZACIONES

Para favorecer el asentamiento y memorización de cualquier información podemos recurrir a la visualización. Si al presentarnos a alguien llamado Prado, nos imaginamos un prado en el que pastan varias ovejas, es difícil que se nos olvide ese apellido.

Visualizar también es útil para recordar una lista de objetos. Para memorizar la lista de la compra, por ejemplo, podemos visualizar cada producto en una de las habitaciones de la casa. Si los colocamos en lugares insólitos aún será más fácil recordarlos.

2. MEDITACIÓN

La ansiedad y el nerviosismo merman la capacidad para recordar. Es importante, pues, tratar de evitar el estrés y la tensión en la vida cotidiana. La meditación ha demostrado ser eficaz a la hora de conservar la memoria.

Un buen consejo para conseguirlo es practicar ejercicios de meditación de forma regular, que no sólo mejoran el estado emocional sino también la concentración, ya que sitúan a la mente en un estado de calma y mayor lucidez. 

El ejercicio que sigue puede practicarse antes de proceder a memorizar cualquier cuestión, como por ejemplo, esta meditación antes de realizar un examen, hablar en público o exponer un proyecto:

  • Túmbate en el suelo boca arriba con la cabeza apoyada en una almohada .
  • Concéntrate durante al menos diez minutos en la respiración, mientras mantienes los ojos cerrados.

3. ASOCIAR IDEAS

La imaginación permite transformar la información en imágenes, y mediante la asociación podemos relacionar estas imágenes con cosas que ya conocemos, lo que permite recordarlas con más facilidad.

Así, para memorizar una lista de elementos podemos componer una historia con ellos. Por ejemplo, si los dos primeros objetos de la lista son una mochila y un anillo de oro la historia puede empezar diciendo; «Me puse a buscar en la mochila y encontré un anillo de oro». 

Haz una prueba. Utiliza esta técnica para memorizar la lista que sigue e intenta escribirla al cabo de media hora:

  • teléfono
  • cama
  • lápiz
  • anillo
  • taza
  • mochila
  • pañuelo
  • pantalones
  • mantequilla
  • libro

Otra forma de memorizar la lista es recordar los objetos en función de un recorrido. Hay que elegir un itinerario corto (un paseo por un parque conocido) y crear asociaciones entre cada objeto y los diferentes tramos del recorrido. Ello permitirá recordarlos al visualizarlo.

4. REPASAR LOS DETALLES AL FINAL DEL DÍA:

Dedica 15 minutos al día a agudizar tu capacidad para recordar detalles y sucesos sencillos.

Repasa las actividades que has llevado a cabo durante la jomada concentrándote en reavivar en tu memoria diálogos de conversaciones que has mantenido, sensaciones que te han asaltado, detalles que has observado.

Comprobarás que a medida que regularizas esta práctica cada vez recuerdas más cosas, incluso aquellas más insignificantes.

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